martes, 20 de noviembre de 2007
donación de órganos
Y la muerte no es el fin, la muerte no es más que un eterno sueño, y nuestro cuerpo “sin vida” continúa siendo parte del ciclo de la vida, mientras los órganos se descomponen, nuevas formas de vida surgen de nuestras entrañas y se encargan de cambiar nuestra forma inicial ¿Qué acaso eso no es vida?
Y si eso es así, ¿por qué negarse a donar los órganos una vez “muerto” uno?, ¿por qué negar la posibilidad de seguir siendo parte del ciclo de la vida?, ¿por qué introducir ese cuerpo “sin vida” –intácto– en un ataúd hermético de madera, bajo tierra?
Por todos deberíamos ser donantes de órganos, quizás suene paradójico, pero resulta que al final la muerte es una oportunidad para seguir siendo parte de la vida.
lunes, 12 de noviembre de 2007
¿Los héroes de la patria?

Siempre he sido escéptico de los héroes de la patria. Se celebra con orgullo el día de las glorias navales, se enaltecen a nuestros militares y se intenta legitimar en nuestros colegios la anexión de territorios extranjeros a nuestro país, fundados en una multiplicidad de razones políticas y económicas (cada cual más mezquina y oportunista que la otra).
Se recuerda la gesta heroica de Prat, su desprendimiento, dar la vida por la patria, dejar el honor en alto. Se repatrían los restos de un soldado anónimo desde el Perú y se le recibe con los máximos honores, por altas autoridades del país. Se celebra el espíritu Portaliano y la guerra del pacífico como hitos esenciales en la construcción de la identidad de la patria.
Pero algo se está omitiendo, algo de todo esto no nos conviene. Olvidamos que nuestros soldados saquearon brutalmente todas las ciudades y pueblos peruanos dominados, que cometieron una multiplicidad de abusos. Cuantas de esas "diabluras" omitidas por la historiografía chilena habrá cometido el homenajeado soldado anónimo, cuantas mujeres y niñas habrá violado, cuántos libros habrá tomado desde las bibliotecas de Lima, de la Universidad de San Marcos, cuantas casas habrá quemado, cuantos abusos físicos, ¿habrá sido él quien con otros compañeros de armas robó estatuas y otras riquezas?. Eso quizás nunca lo sabremos.
Falta reflexividad, falta autocrítica, falta humildad. Se nos intenta inculcar la gloria de Chile, a partir de mitos y leyendas sobre supuestos héroes, que no merecen ser venerados por un pueblo que se mira a sí mismo sin autocomplacencia, sin la impronta del jaguar de Latinoamérica.
